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domingo, 7 de junio de 2015

LOS AÑOS NO DECIDEN

Nacer para muchos significa ser un número, un código, una cifra. Pepe Luna baja todo contento y nervioso, no le importa ir manchando las paredes de esta institución, porque pronto podrá empadronarse para votar.

Pepe Luna es un número más para hacer patria, pero en su alegría desconoce que pronto tendrá que pagar impuestos, sin duda sus deberes serán más pesados que sus derechos.


La mayoría de las personas son parte de esta manifestación pasiva, dejan su confianza en las instituciones para que satisfagan sus demandas y expectativas, sin activar un mecanismo de seguimiento y apoyo como ciudadanos


En el esquema de ciudadanía pasiva, los electores viven la democracia al momento de ir a votar y forman parte de una tenue opinión pública que influye indirectamente en la acción cotidiana de los gobernantes


¡Que participativos que somos! La ilusión de Pepe Luna para votar es inexplicable, lo consulta con sus padres, amigos, vecinos, y hasta el amor de su vida le ayuda en esta elección de cara presidencial.


Él, está listo para entrar al recinto electoral, sabe que desde hoy, tendrá que visitar este lugar cada cuatro años, para su sorpresa, es su antiguo colegio.

Se muestra deslumbrado, da un pequeño paseo para ver cómo han cambiado las instalaciones. Por un momento se olvida de qué vino hacer aquí, cuando de pronto, se devuelve hacia atrás y mira la fila para votar, todos en ella, comentan por quien se decidirán.


Después sale todo presuroso a casa se sienta frente al televisor, con el control remoto en mano, repasa los canales, cual juego de tablas en busca de los resultados de las elecciones

La participación persuasiva y violenta también se hace presente en las calles, por parte de jóvenes que usan la violencia para hacerse escuchar, cuando en su interior desconocen el porqué están ahí. El pueblo contra el pueblo sin más armas que las piedras. 

Sin embargo, los niños con el cajón que llevan cinco botes de distintos colores y franelas, ubicados en cada lugar de la Plaza de la Independencia justo al frente de los que se eligen cada dos años ¡Qué ironía¡ Ya participan de forma activa en la economía del país; estos infantes con responsabilidades de adultos sin duda deberían estar condenados a vivir su infancia; pero por un nulo seguimiento ciudadano hacia los políticos que nos lideran, arriman el hombro para que esta su patria no se termine de hundir.

La aportación como ciudadanos esta desde mantener la ciudad limpia hasta respetar y defender nuestros derechos y deberes.
No podemos utilizar la violencia para conseguir lo que queremos pero tampoco debemos quedarnos cruzados de brazos cada vez que nos despojan de nuestros derechos.

Nuestra democracia está limitada, pero en nosotros esta quitar esas barreras con el continuo crecimiento de un espíritu más activo mediante la inculcación y formación respectiva del voto como en el Brasil lo hicieron, instaurando sistemas tecnológicos acompañados de formación en los pueblos aborígenes alejados de las ciudades.

Hacer del dialogo, un habito para resolver todas las cuestiones cívicas, utilizar la ley para él que con manipulación pretende mal formar a nuestros jóvenes enseñándoles que la violencia es la solución.

Los miles de congresos que celebran año tras años, en los colegios, nos dejan un claro ejemplo de cómo incentivar la recolección de propuestas estudiantiles que tengan tesis con acciones para fomentar la autogestión ante los problemas que como ciudadanos podemos resolver.

Las tierras no se siembran solas, las cosechas no se recoge solas, un país no es nada sin mentes creadoras de soluciones, de nosotros depende crear consensos ante esta democracia sedienta de cambios.


ESCRITO POR K.Q.G
DERECHOS RESERVADOS

2 comentarios:

  1. Buen post, gracias por compartirlo con nosotros. Un abrazo fuerte nena. :)

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