La esencia del ser humano está plasmada por la palabra
sobrevivencia, todo cuanto lo que se hace, es para sobrevivir, desde el
principio de los tiempos nos han enseñado que tenemos que buscar la seguridad pero y donde quedan nuestras
emociones, nuestras metas y nuestros sueños, pues van quedando en un baúl
llamado “lo que siempre quise hacer”
¿Es consecuente vivir teniendo como meta solo el obtener
algo seguro que te permita sobrevivir? Pues no, lo correcto es buscar savia
cada día de tu vida con la plena
confianza de lo que hagas te apasione al máximo, la seguridad y la
sobrevivencia nos lleva a un espiral de posesión y desgaste anímico, no nos
hace felices.
Los sueños y las metas nunca deben terminarse, de hecho
es aconsejable que cuando alcances una meta, te impongas otra y así sucesivamente,
estos son los motores de tu vida, hay que ponerle vida a los años.
Muchos os preguntareis como conseguir vivir, pues es
muy fácil, hay que hacer un cambio de chip fundamental, tenemos que quitar de
nuestra vida todo aquello que no nos aporte nada, tenemos que sacar de nuestras
vidas a los vendedores de tragedia y
alimentar nuestro entorno de la gente positiva, este tipo de personas son
aquellas que va sembrando privameras por donde van, lo siguiente es llenarnos
cada mañana de pensamientos que nos ayuden a sumar y no a restar.
Después de auto inyectarnos positivismo y de buscar un
entorno de la misma índole, lo que debemos hacer es abandonar la dos mochilas
que más nos pesan en la vida, ¿sabéis cuáles
son? El pasado y el futuro.
Dedícale todos tus pensamientos al presente, todas tus
emociones al hoy, ese es el que realmente importa y el que estás viviendo actualmente.
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ESCRITO POR K.Q.G